El tiempo paso, y mientras Izanagi recorría cada lugar de estas nuevas tierras, Izanami se ocupó de no descuidar el culto. No había descanso para la Diosa mientras él viajaba. Rezaba constantemente pidiendo a los Antiguos Dioses protección para su amado, y agradecía con más plegarias cada regreso de éste, … Sigue leyendo El Nacimiento de los Dioses
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo